Una obra maestra biológica, pero expuesta a muchos males

Una obra maestra biológica, pero expuesta a muchos males

El pie humano es una obra maestra biológica. Su diseño fuerte, flexible y funcional lo capacita para hacer su trabajo bien y sin quejarse—si lo cuida y le presta atención.

El pie puede compararse a un auto de carreras o a una nave espacial, vehículos cuya función dicta su diseño y estructura. Y como ellos, el pie humano es complejo; contiene, a pesar de su relativamente pequeño tamaño, 26 huesos (entre los dos pies contienen la cuarta parte de los huesos del cuerpo), 33 articulaciones, y una red de más de 100 tendones, músculos y ligamentos, sin mencionar vasos sanguíneos y nervios.

Toneladas de presión

Las partes de su pie trabajan juntas, compartiendo las tremendas presiones de la vida diaria. Un día normal caminando, por ejemplo, somete a los pies a una fuerza equivalente a varios cientos de toneladas. Esto contribuye a explicar por qué sus pies están más expuestos a lesiones que cualquier otra parte de su cuerpo.

Las dolencias de los pies son uno de los problemas de salud más comunes. Aunque algunas pueden deberse a herencia, muchas provienen del impacto acumulado de una vida de abuso y negligencia. Hay estudios que muestran que un 75 por ciento de los norteamericanos sufren problemas en los pies de mayor o menor gravedad en algún momento de sus vidas; muchos de ellos no buscan tratamiento médico, aparentemente porque creen erróneamente que las molestias y el dolor son normales y esperables.

Hay un número de enfermedades sistémicas que a veces se detectan primero en los pies, como la diabetes, desórdenes circulatorios, anemia, y problemas del riñón. La artritis, incluyendo la gota, a menudo ataca las articulaciones del pie primero.

Cuidado especializado

Sus pies, como otras estructuras especializadas, requieren cuidado especializado. Un doctor en medicina podiátrica puede hacer una contribución importante a su salud general, tanto con cuidado preventivo regular como con cirugía para corregir una deformidad.

Para mantener sus pies sanos, debe familiarizarse con las dolencias más comunes que los afectan. Recuerde, sin embargo, que la automedicación frecuentemente convierte un problema pequeño en uno grande, y en general no es recomendable. Debe ver a un médico podiatra si se da o persiste cualquiera de las condiciones siguientes.

El pie de atleta es una enfermedad de la piel, que suele comenzar entre los dedos o en la planta del pie, y puede extenderse a otras partes del cuerpo. Es causada por un hongo que comúnmente ataca a los pies, porque llevar zapatos y calcetines propicia el crecimiento de hongos. Las señales del pie de atleta son piel seca con exfoliaciones, picor, inflamación y ampollas. Puede ayudar a prevenir la infección lavándose los pies a diario con agua caliente y jabón; secándolos cuidadosamente, especialmente entre los dedos; y cambiándose a menudo zapatos y calcetines para reducir la humedad. El pie de atleta no es la única infección, por hongos o de otro tipo, que afecta a los pies, y otras condiciones de dermatitis o piel seca pueden ser buenas razones para ver a un doctor en medicina podiátrica si persiste una condición sospechosa.

Las ampollas las causa la fricción de la piel. No las reviente. Coloque un vendaje adhesivo sobre la ampolla, y déjelo ahí hasta que se caiga solo en el baño o ducha. Mantenga sus pies secos y lleve siempre calcetines como acolchamiento entre el zapato y el pie. Si una ampolla se abre sola, lave el área, aplíquese un antiséptico y cúbrala con una venda estéril.

Los juanetes son articulaciones del dedo gordo del pie mal alineadas, y pueden hincharse y sensibilizarse. La deformidad provoca que la primera articulación del dedo gordo se proyecte hacia afuera, y que el dedo gordo apunte hacia los otros. Los juanetes tienden a aparecer en miembros de una misma familia, pero la tendencia puede agravarse con zapatos demasiado estrechos en la puntera. Hay pasos preventivos y conservadores que pueden minimizar las molestias de un juanete, pero frecuentemente es recomendable la cirugía para corregir el problema.

Los callos y durezas son capas protectoras de células de la piel muertas y compactadas. Las causa la fricción repetida y la presión de frotar la piel contra áreas óseas o contra una irregularidad de un zapato. La fricción y la presión pueden causar quemazón o dolor y pueden aliviarse colocando almohadillado en las áreas afectadas. No corte nunca callos o durezas con ningún instrumento, ni aplique remedios caseros, salve siguiendo instrucciones de un podiatra.

El olor de los pies resulta del exceso de perspiración de las más de 250.000 glándulas sudoríparas del pie. La higiene diaria es esencial. Cambie de zapatos cada día para dejar que se aireen, y cambie de calcetines, quizá más de una vez al día. Los polvos para pies y los antiperspirantes, y remojar los pies en agua con vinagre, pueden ayudar a disminuir el olor.

El dedo en martillo es una condición en la que uno de los dedos del pie está doblado en forma de garra. Ocurre con más frecuencia en el dedo contiguo al gordo, a menudo cuando un juanete tuerce el gordo hacia y debajo de él, pero puede darse en cualquiera de los otros dedos pequeños. Aunque la condición normalmente se origina en un desequilibrio muscular, es a menudo agravada por zapatos inapropiados o calcetines que aprietan los dedos. Evite la presión sobre el dedo tanto como sea posible. Puede ser necesaria cirugía para realinear adecuadamente los dedos.

El dolor en el talón puede generalmente derivar de problemas biomecánicos que provocan demasiada presión en el hueso del talón o en ligamentos o nervios de esa área. Pueden producirse tensiones al caminar o saltar en superficies duras, o a causa de calzado mal hecho. El sobrepeso es también un factor importante. Algunas condiciones generales de salud— la artritis, la gota y los problemas de circulación, por ejemplo— también causan dolor de talón.

Los espolones son bultos del hueso en parte inferior del hueso del talón. Pueden aparecer sin dolor; puede darse dolor como resultado de una inflamación en el lugar donde se forma el espolón. Tanto el dolor de talón como los espolones van a menudo asociados a la fascitis plantar, una inflamación de la banda de tejido conjuntivo que va del talón a la parte anterior del pie. Los tratamientos pueden ir del ejercicio y ortesis a medida a medicación antiinflamatoria e inyecciones de cortisona.

Los neurinomas consisten en un crecimiento benigno de los nervios, comúnmente entre el tercer y el cuarto dedo. Son causados por huesos u otros tejidos que rozan e irritan los nervios. Una estructura ósea anormal o presión de zapatos inapropiados también puede producir esta condición, que puede resultar en dolor, quemazón, hormigueo, o entumecimiento entre los dedos y en la parte anterior del pie. Los tratamientos conservadores incluyen almohadillado, vendajes, ortesis e inyecciones de cortisona, pero a veces es necesario eliminar quirúrgicamente el neurinoma.

Las verrugas son causadas por un virus, que entra en la piel a través de pequeños cortes y la infecta. Los niños y especialmente los adolescentes tienden a ser más propensos a desarrollar verrugas que los adultos. La mayor parte son inofensivas y benignas, aunque dolorosas y antiestéticas. Las verrugas a menudo vienen de caminar descalzo sobre superficies sucias. Hay varios simples procedimientos que su médico podiatra puede usar para eliminar las verrugas.

Diez consejos para la salud del pie

Las enfermedades, desórdenes e incapacidades del pie y tobillo afectan la calidad de vida y la movilidad de millones de norteamericanos. Sin embargo, el público e incluso muchos médicos no están al tanto de la importante relación entre la salud del pie y la salud y bienestar generales. Con esto en mente, la Asociación Podiátrica Médica Americana (APMA) desea compartir con usted algunos consejos para mantener los pies sanos.

  1. No ignore el dolor en los pies—no es normal. Si el dolor persiste, vea a un médico podiatra.
  2. Examine sus pies regularmente. Preste atención a cambios de color y a la temperatura de sus pies. Fíjese si las uñas son gruesas o pierden su color (signos del desarrollo de hongos) y comprueve si la piel tiene grietas o cortes. Que las plantas de los pies se pelen o descamen puede ser una indicación de pie de atleta. No se considera normal que crezca en el pie ningún bulto.
  3. Lávese regularmente los pies, especialmente entre los pies, y asegúrese de secarlos completamente.
  4. Córte las uñas de los pies rectas, no demasiado cortas. Asegúrese de no cortar las esquinas o los lados; eso puede causar uñeros. Las personas con diabetes, mala circulación o problemas de corazón no deberían tratar sus propios pies porque són más propensos a infecciones.
  5. Asegúrese de que los zapatos le quedan bien. Compre zapatos por la tarde, cuando los pies tienden a estar más grandes, y reemplace los zapatos gastados tan pronto como sea posible.
  6. Elija y lleve el calzado apropiado para la actividad que haga (por ejemplo, corra con zapatos de correr).
  7. Alterne los zapatos—no lleve el mismo par de zapatos todos los dias.
  8. Evite caminar descalzo—sus pies estarán más expuestos a heridas e infecciones. En la playa o cuando lleve sandalias, use siempre protección contra el sol como en el resto del cuerpo.
  9. Sea cuidadoso cuando use remedios caseros para dolencias de los pies; la automedicación a menudo puede convertir un problema pequeño en otro mayor.
  10. Si tiene diabetes es vital que vea a un médico podiatra al menos una vez al año para un chequeo.

Su medico/cirujano podiatra se ha formado específica y extensamente en el diagnóstico y tratamiento de todo tipo de problemas en los pies. Esta formación incluye cada uno de los sistemas y estructuras, intrincadamente interrelacionados, del pie y la parte baja de la pierna, incluida la piel y los sistemas neurológico, circulatorio, y musculoesquelético, que comprende los huesos, articulaciones, ligamentos, tendones, músculos y nervios.